Maldita Desesperación
Moviéndome en círculos
Observo el poder que guardas
Sé que siempre estás ahí
Susurrándome al oído
Preguntándome por mi próxima derrota
Moviendo hilos para que me rinda
Exasperándome con tus exigencias
Sé que no soportas mis logros
Y yo, ingenuo, pensé lo contrario
Aunque no te juzgo
Mi pasado ha sido tortuoso
Y sé que me hizo más fuerte
Ahora bien, tengo que decirte que
La superación no tiene precio
La fama… se pierde en el viento
El amor mueve montañas
La familia me sostiene
Los amigos son mi salvación
Y la vida es un grito entre el silencio
Te recomiendo que hables con tu almohada
No te quiero dar lecciones
Pero llevas una eternidad
Hurgando en el dolor de mi alma
Y ahora te digo: ¡basta!
¡Maldita desesperación!
No te permitiré que sigas controlándome
Quiero sentir mis contrastes
Aprender de los errores
Cuestionar hasta mis triunfos
Vivir mi vida a mi manera
Sin sentir tus ataduras
¿Qué no lo entiendes?
La superación no tiene precio
La fama… se pierde en el viento
El amor mueve montañas
La familia me sostiene
Los amigos son mi salvación
Y la vida es un grito entre el silencio
Puede que sea un ignorante
Que todo me lo haya inventado
Que siempre convivimos
Como dos extraños
Pero te siento tan cerca
Y sé que esto no funciona
De modo que…
Te lo repetiré por si acaso
La superación no tiene precio
La fama… se pierde en el viento
El amor mueve montañas
La familia me sostiene
Los amigos son mi salvación
Y la vida es un grito entre el silencio
La superación no tiene precio
La fama… se pierde en el viento
El amor mueve montañas
La familia me sostiene
Los amigos son mi salvación
Y la vida es un grito entre el silencio
Y si la vida duele…
Que duela mientras viva
Porque hoy decido… volver a creer
Autor: Sergio Milán-Jerez
Compositor & Voz: Aldo Mauricio Visconti
Coros & Guitarras: Arthur Ibáñez
Maldita Desesperación es una canción que refleja la confrontación con aquella voz interna e insistente que nos ha susurrado a todos en algún momento de bajón emocional, sacando a relucir nuestras flaquezas. También es una declaración de principios. Una aceptación de que la vida, en ocasiones, puede resultar tremendamente dura y, al mismo tiempo, que podemos aprender de nuestras vulnerabilidades para convertirlas en nuestra verdadera fuerza.
Maldita Desesperación es un grito que no destruye, sino que libera.

